Estados Unidos autoriza probar un “rayo de calor” para posibles operaciones en la frontera con México

El Pentágono prestará durante siete meses un sistema de energía dirigida al Departamento de Seguridad Nacional; la tecnología busca disuadir a las personas mediante una intensa sensación de calor, pero su uso fronterizo aún está sujeto a evaluación.

WASHINGTON, Estados Unidos.– El Departamento de Defensa de Estados Unidos autorizó al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) a probar un arma de energía dirigida conocida como Sistema de Denegación Activa (ADS), también llamada “rayo de calor”, cuya posible utilización contempla operaciones de control fronterizo con México.

De acuerdo con información difundida por CNN, la autorización fue aprobada mediante un memorando firmado por el secretario de Defensa, Pete Hegseth, que establece el préstamo temporal del dispositivo al DHS durante siete meses.

La tecnología está diseñada para generar una sensación intensa de calor sobre la piel de las personas expuestas, con el objetivo de obligarlas a alejarse de una zona sin utilizar proyectiles convencionales.

Aunque se plantea como una herramienta para disuadir cruces migratorios irregulares y dispersar concentraciones de personas, su posible implementación genera interrogantes sobre sus riesgos físicos, su efectividad y las implicaciones legales de utilizarla contra población civil.

¿Cómo funciona el “rayo de calor”?

El Sistema de Denegación Activa emite ondas electromagnéticas que provocan una sensación de calor extremo en la superficie de la piel. Según funcionarios militares citados por CNN, el efecto puede compararse con abrir la puerta de un horno caliente.

El dispositivo puede alcanzar objetivos a más de 800 metros de distancia, con un alcance cercano a un kilómetro. La sensación de ardor suele desaparecer entre 10 y 15 minutos después de que termina la exposición, de acuerdo con la información difundida.

Aunque está clasificado como un sistema no letal, su funcionamiento se basa en provocar dolor intenso para que las personas abandonen el área. Por ello, su uso en situaciones de aglomeración plantea dudas sobre posibles lesiones y otros riesgos para quienes estén expuestos.

El DHS tendrá siete meses para probarlo

El memorando establece que el Departamento de Defensa prestará temporalmente el equipo al Departamento de Seguridad Nacional, que será responsable de operarlo y desarrollar los procedimientos para su posible utilización.

La autorización no contempla que el Comando Norte de las Fuerzas Armadas opere directamente el dispositivo. La evaluación quedará en manos de las autoridades de Seguridad Nacional, incluidas las relacionadas con la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP).

Al concluir el periodo de siete meses, el DHS podrá solicitar una extensión si considera necesario continuar con las pruebas.

Una tecnología que ya fue evaluada anteriormente

El sistema no es completamente nuevo. Las fuerzas estadounidenses lo desplegaron brevemente en Afganistán hace casi dos décadas, pero finalmente descartaron utilizarlo en operaciones de combate. También fue evaluado para situaciones de control de multitudes sin que llegara a incorporarse de manera generalizada.

Según el reporte de CNN, funcionarios de la CBP ya habían considerado su posible uso en zonas con una elevada incidencia de cruces fronterizos no autorizados. Durante la gestión de Rodney Scott al frente del sector de El Centro, California, se analizó su utilización en un tramo de aproximadamente 112 kilómetros.

La nueva autorización permite retomar esa posibilidad mediante pruebas y el desarrollo de procedimientos operativos.

Por ahora, la medida no significa que el “rayo de calor” ya esté en funcionamiento en la frontera con México. Su eventual incorporación dependerá de las evaluaciones del DHS y de las decisiones que adopten las autoridades estadounidenses sobre su uso.

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